Si tienen orejas, oyen
Por cierto que sí, que si tienen orejas oyen. Es lo más natural del mundo y está demasiado sobreentendido.
O quizá no. No siempre.
De los ídolos, por ejemplo, materia endiosada, está escrito en la Biblia que “tienen ojos pero no ven, tienen orejas pero no oyen…”. Con los humanos también puede ocurrir, cuando caen en trampas de idolización que equivalen a tomar cosas o ideas y transformarlas en definiciones absolutas frente a las cuales uno se arrodilla ciegamente. Continue reading ‘Si tienen orejas, oyen’
Todos somos jóvenes
Este fue y sigue siendo el siglo de los jóvenes. Otro tipo de ser no hay. Se es menos joven o más joven, o no se es.
Prohibido prohibir, se escribió en mayo de 1968 en París. No se escribió, pero se supo y se sabe: prohibido no ser joven. En el medio caminaba su majestad el niño. Ese niño, a decir verdad, no creció más feliz ni alcanzó las alturas de la libertad que para él soñamos.
Creció en el vacío, sin límites, sin fronteras, sin carteles orientadores, sin sustento, sin apoyo. En consecuencia no creció. Continue reading ‘Todos somos jóvenes’
Las rayas que delimitan el camino
Sin esas rayas a los costados, sin esos límites señalados, la gran libertad del camino era un caos de ceguera y miedo, incertidumbre y vacilación.
Ahora es distinto. Faltaban esas rayas. Ahora están, y los límites, lejos de oprimir al viajante, lo liberan, lo protegen.
Llegué a la conferencia y supe de qué hablar.
¿En qué consisten los límites? En eso, en delimitaciones del camino, en cercos protectores, en marcos contenedores y referenciales. Continue reading ‘Las rayas que delimitan el camino’