Hay que inventarlo todo
Hay que inventar la muñeca. Como inventábamos la famosa pelota de trapo. Y más inventábamos: se pelaba una naranja en cuatro cuartos, y con un cuarto de cáscara se la enrollaba y se jugaba a la pelota que, claro está, iba del pie de uno a la mano del otro.
Eso se llama jugar. Lo demás se llama usar juguetes. Termina siendo aburrido.
Por eso gritan tanto los chicos: Continue reading ‘Hay que inventarlo todo’










